Este artículo pretende aclarar y combatir la obesidad en términos de nutrición, por lo que vale la pena recordar el significado clínico de la obesidad : Cambio en el estado nutricional, provocada por comer en exceso, generalmente alimenots de alta densidad de energía y el sedentarismo , acompañado por un aumento del número de células de grasa, producido esto mayoritariamente, durante la infancia, dando lugar a riesgos para la salud.
Los principales factores metabólicos implicados en la génesis de la obesidad sería aumentar la lipoproteína lipasa (LPL), que es la enzima clave para el almacenamiento de lípidos (grasa) en el tejido adiposo, lo que es más activa en las personas obesas, otro factor sería el hiperinsulinimismo, es decir, el aumento de la secreción de insulina provocada por el alto consumo de alimentos, especialmente los carbohidratos (azúcares), lo que aumenta la hidrólisis de los triglicéridos a glicerol y ácidos grasos libres que entran en las células de grasa y se almacenan en forma de triglicéridos (grasa).
La obesidad contribuye a una variedad de enfermedades que suponen un riesgo de salud y socava la calidad de vida de las personas obesas que también tienen posibilidad más alta de desarrollar diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares, hipertensión y síndrome metabólico, que se caracteriza por un conjunto síntomas clínicos como la presión arterial alta, aumento de triglicéridos en plasma, disminución de los niveles de HDL (colesterol bueno), las concentraciones plasmáticas elevadas de glucosa en ayunas, tales síntomas que aumentan aún más la probabilidad de enfermedad coronaria.
Las estrategias de tratamiento y reducción de peso no son efectivas en el corto plazo, sino un proceso continuo y más eficaz si se combina con una educación nutricional, actividad física y medicamentos focalizados en caso de patologías.
Un medio posible de rehabilitación es tomar peuqeñas cantidades de alimentos, teniendo en cuenta que la restricción calórica debe ser moderada y gradual para evitar causar molestias al paciente y también de no causar hipogligemia (una disminución de la glucosa en la circulación). Las cantidades de las proteínas también debería ser suficiente para que la pérdida de peso se produce de una manera sana, preservando la masa corporal magra (músculo) y reduciendo la grasa corporal.
Es de notar que cuanto más tiempo de seguimiento de una dieta desequilibrada mayor es el riesgo de desarrollar problemas nutricionales como la falta de vitaminas y minerales, por lo que es importante un asesoramiento nutricional individualizado, ya que cada persona posee un tipo de cuerpo que debe ser respetado en un intento por bajar de peso.





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